Las emociones que te alejan del dinero (Actualización 2020)

En octubre de 2017 escribí un artículo sobre las emociones que te alejan del dinero. Por diferentes motivos, me parece que este tema merece una actualización acorde a los tiempos que corren. Es un tema que para mí es CLAVE porque el dinero es una de las barreras principales para hacer realidad un sueño profesional. Un sueño profesional que haga posible el estilo de vida que tanto deseas. 

 

¿Por qué creo que la cuestión del dinero es una de las barreras principales para cumplir tu sueño profesional?

 

 Porque en las sesiones escucho mucho frases como:

-Me encantaría dedicarme a mi emprendimiento full time peeeero no puedo dejar mi estabilidad económica.

-Me hubiera encantado estudiar arte peeero en mi familia desde chica me decían que me iba a morir de hambre si estudiaba eso. 

-Me encantaría no estar tan estresada y a las corridas en mi trabajo peeeero no puedo trabajar menos horas. No podría seguir con mi estilo de vida actual! (¡¿a qué precio seguimos manteniendo un estilo de vida?!)

Y la lista podría seguir. 

 

La historia de este artículo sobre el dinero y las emociones

Ese artículo de hace 3 años lo escribí en otra etapa de mi emprendimiento.  Cuando empecé, mi objetivo era difundir la educación financiera entre mujeres. Ayudar a más mujeres a sentar las bases de su libertad financiera. Pero me encontré con dos situaciones que me hicieron revisar el propósito de mi emprendimiento: una, que tiene que ver con lo que observaba en mi entorno y, otra, sólo tiene que ver conmigo (y mis motivaciones profesionales). Me gustaría detallarte más sobre estas situaciones. 

-Situación que observo en mi entorno:

cada vez más personas desconectadas y estancadas en un trabajo que no les gusta. Un trabajo al que dedican gran parte de su tiempo pero sólo llegaron ahí por necesidades económicas (totalmente válidas) o por seguir mandatos y lo que creían correcto. Estoy convencida que nuestra relación con el dinero puede ser más sana y se puede potenciar, desde un lugar en el que disfrutamos lo que hacemos y tiene un sentido mayor para nosotras.

¿Eso significa que desaparecen los desafíos que requiere manejar el dinero? No, pero podés trabajarlo desde otro lugar en el que reconocés tus talentos y encontrás la forma que te resulta apropiada para darles valor en el ámbito laboral. 

 

-Situación que sólo tiene que ver conmigo:

cuando empecé con esta idea de emprendimiento me di cuenta que, aún habiendo estudiado economía, necesitaba educarme financieramente. Por eso dediqué mucho tiempo a aprender sobre finanzas personales. Personalmente, me encanta el excel y entendí la importancia de registrar gastos, ahorrar y aprender a invertir. Pero siendo sincera conmigo misma y, después de ponerlo en práctica, me di cuenta que no quería enfocarme en enseñar a mejorar la relación con el dinero desde el lado “visible” del dinero (registrar sus gastos, mejorar sus ahorros y aprender a invertir).

A mí me apasiona todo lo que está detrás de ese tema. Sería como el lado invisible del dinero, de lo que no somos conscientes que nos está limitando y que tanto cuesta cambiar. 

Las emociones que nos genera manejar la plata y lo que pensamos cada vez que pensamos en ella. 

Eso que sentimos y pensamos que hace que pospongamos ver el resumen de la tarjeta de crédito. 

Eso que sentimos y pensamos cuando sabemos que seguimos dependiendo de alguien para cubrir nuestros gastos. 

Eso que sentimos y pensamos cuando aumentan nuestros ingresos.

Eso que sentimos y pensamos cuando todo lo que damos en nuestro trabajo no se refleja en nuestra cuenta bancaria. O, al revés, eso que sentimos y pensamos cuando todo lo que tenemos es mucho más de lo que creemos merecer

 

En un libro leí que el dinero es como las dos caras de una moneda. Y decía algo así como: en un lado de la moneda está  la culpa el conflicto el arrepentimiento, la codicia, la negación, el miedo, el dolor por no poder mantener el dinero. Nuestras preocupaciones nos mantienen despiertos a la noche. Nos avergüenza tener mucho. Nos avergüenza tener poco. Sentimos que nunca tenemos suficiente. Discutimos con nuestra pareja sobre el dinero. Evadimos tratar temas de manejo de dinero. Nos enojamos con nosotros mismos por comprar algo o vender algo. Damos dinero a caridad, un préstamo a un amigo o lo derrochamos, e inmediatamente nos arrepentimos. No podemos saber si tendremos lo suficiente para pagar las cuentas el mes siguiente, tomarnos vacaciones o retirarnos. 

Pero, del otro lado de la moneda, el dinero nos puede reportar sentimientos de éxito, confianza, alivio, disfrute, satisfacciones empoderamiento y conexión. Recibimos un bono y compramos algo que realmente necesitamos o queremos. Tenemos un dinero extra para hacer una donación para una causa que sostenemos. Nos ocupamos de otras personas. Algo necesita ser reparado y nosotros somos capaces de arreglar sin preocuparnos de donde vendrá el dinero. Dejamos un matrimonio infeliz porque tenemos nuestro propio ingreso. Usamos nuestro dinero en experiencias que nos enriquecen. 

Es necesario tener conciencia y comprender estos dos lados de la moneda si queremos tener una relación sana con el dinero. 

Por eso, en el artículo de hace 3 años, se asomaba mi inquietud de comprender ese lado invisible del dinero y escribía sobre las 5 emociones que te alejan del dinero:

>>PREOCUPACIÓN “Me preocupa no tener control de mi dinero pero me cuesta pedir ayuda”

Una de ellas puede ser la preocupación que genera no poder controlar tus gastos, creer que tus ingresos no son suficientes y no entender cómo encontrar un sistema más ordenado para poner en orden tu economía personal. A esta situación se suma que posiblemente no querés mostrarte débil y hasta puede llegar a avergonzarte no saber cómo solucionarlo. No enfrentar esta situación, “esconder bajo la alfombra” esta preocupación, perjudica tu bienestar emocional alejándote de vivir de la manera que deseas. 

 

>>MIEDO: “Me da miedo quedarme sin dinero”

Muchas veces nuestra necesidad de proteger el dinero está asociada a pensamientos negativos. Por ejemplo, guardamos dinero “por si nos pasa algo”, queremos estar cubiertos por si nos enfermamos o si sufrimos alguna pérdida importante, accidentes o algún tipo de desgracia. Este tipo de creencia nos genera un malestar continuo, inhabilitando la posibilidad de disfrute por miedo a “quedarnos sin nada”. Entonces, ¿dejaremos que el miedo nos aleje de vivir la vida que deseamos? ¿qué pasaría si de ahora en más detectamos nuestros pensamientos negativos y comenzamos a reemplazarlos por pensamientos positivos? 

No es un cambio que podamos hacer de un día para el otro pero es un proceso que podemos iniciar y, cuanto antes, mejor.

 

>>LA CULPA“Me siento culpable cuando gasto dinero”

La culpa surge ante una falta (o lo que consideramos una falta) que hemos realizado y creemos que no tendríamos que haberla realizado. La culpa puede aparecer como consecuencia de muchas situaciones y relaciones de nuestra vida. También sucede con el dinero. Específicamente, este sentimiento nos hace asociar al dinero y el comportamiento que tenemos entorno a éste como algo negativo.

Por ejemplo, suele pasarnos que luego de realizar una compra nos ponemos a pensar ¿realmente esta compra es necesaria? ¿ y si no es de la calidad que espero y dura poco? ¿tendría que haber averiguado más antes de comprarlo? Estas dudas pueden estar fundamentadas o no dependiendo del motivo y el medio por el cual realizamos la compra. De todas maneras, la cuestión radica es que este sentimiento proviene del tipo de relación que tenemos con el dinero y cuán educadas estamos para utilizarlo. 

 

>> DESCONFIANZA“No confío en el mundo financiero”

Por cuestiones de inseguridad y de los ciclos económicos por los que pasan los países, solemos manejarnos con mucha reserva con respecto a la administración de nuestro dinero. La cautela en este tema no está mal, sin embargo, cuando pasa a ser desconfianza combinada con desconocimiento limita nuestras posibilidades de adquirir más herramientas que nos permitan encontrar la mejor manera de administrar nuestros ingresos y ahorros.

 

>> LA AMBICIÓN“El dinero nunca es suficiente”

No toda ambición es “mala”. La ambición “legítima” está asociada con nuestras ganas de crecer, de ser mejores, de lograr nuestras metas de vida en un marco de respeto de nuestro entorno.

Sin embargo ser “ambiciosos con el dinero”, tener más plata o bienes materiales sólo por las dudas o porque los creemos una necesidad, significa que nos guían las emociones equivocadas. Nos estamos centrando en el medio y no en el fin, esto inevitablemente nos conduce a un vacío emocional.

Por eso me gusta asociar nuestra “ambición” a los resultados que queramos obtener en nuestra vida: contar con más tiempo libre y de calidad de pasar con nuestros seres queridos; crear nuevos proyectos; viajar y poder concretar todo aquello que nos genere bienestar físico y emocional.

 

Por eso te pregunto,¿alguna vez registraste las emociones y pensamientos que te despierta el tema del dinero? ¿notaste cómo influyen en las decisiones que tomás en tu día a día en relación al dinero?

 

Si querés dejame en los comentarios cuáles son las emociones que te despierta el tema del dinero.

 

Y si te gustaría saber más sobre esto suscribite a mis newsletter que en las próximas semanas daré novedades sobre este tema :)

Un beso,

Tami

08/04/2020

0 responses on "Las emociones que te alejan del dinero (Actualización 2020)"

Leave a Message

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

top
2018. Todos los Derechos Reservados.

Empieza hoy a tomar acción para tener un trabajo que disfrutes. Suscríbete y accedé gratis el Audio+Worbook:

"3 claves para tener un trabajo que te apasione".

He leído y acepto la Política de Privacidad

Te informamos que los datos que de carácter personal que nos proporcionas serán tratados por Expertas en Dinero como responsable de esta web. La finalidad es para enviarte mis publicaciones, noticias, vídeos, cursos, así como promociones de productos y/servicios (prospección comercial). Tu legitimación se realiza a través de tu consentimiento. Debes saber que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de mi plataforma de email marketing MailChimp, mediante su empresa Rocket Science Group, ubicada en EEUU y acogida al EU Privacy Shield (más información de la política de privacidad de MailChimp). Podrás ejercer tus derechos acceso, rectificación, limitación y surprimir los datos en hola@expertasendinero.com. Para más información consulta nuestra política de privacidad.